Thiem gana por fin su primer Masters 1.000 y ante Federer

Dominic Thiem entró de lleno este domingo en la élite del tenis mundial. Le faltaba un gran título y lo consiguió en Indian Wells, nada más y nada menos que ante el gran Roger Federer: 3-6, 6-3 y 7-5 en 2h:03. Con 25 años atesoraba 11 trofeos, pero ninguno de Masters 1.000 o de Grand Slam, aunque había jugado dos finales de los primeros (Madrid 2017 y 2018 frente a Nadal y Zverev) y una de los segundos (Roland Garros 2018 contra Nadal). No se acobardó ante un Federer al que había vencido ya dos veces (3-2 ahora en el balance a su favor) y remontó con un juego paciente y preciso (24 golpes ganadores y 25 errores no forzados). Con su triunfo, Thiem iguala el mejor ranquin de su carrera, vuelve a ser el cuarto del mundo y adelanta al helvético.

El partido se le puso cuesta arriba tras un primer set que se llevó Federer sin demasiadas dificultades. Rompió el saque del austriaco a la primera y aunque luego perdió el suyo, recuperó inmediatamente la ventaja para adelantarse. En la segunda manga, al de Basilea quizá le faltó tranquilidad aunque llegaba fresco tras no tener que jugar contra Nadal en semifinales por lesión del balear. Abusó (dicho con cierta vergüenza y todo el respeto) de su juego de saque y volea, y Thiem le pasó a menudo con ese revés a una mano paralelo con el que imita al maestro.Había empezado sirviendo el jugador que entrena ahora el capitán chileno de Copa Davis y exjugador, Nicolás Massú (de ahí el «vamos» con el que celebra algunos puntos), y se puso con un break de ventaja para 3-1 que ya no soltó.

El duelo se abocó a un tercer parcial que tuvo en la mano el helvético con varias opciones de quebrar para colocarse con 5-3 y saque. Pero quien logró réditos con su resto fue Thiem, que aguantó en ese juego clave como un jabato. Su oponente, humano al fin y al cabo, estrelló la última bola contra la red y así él pudo celebrar su mayor triunfo, tumbado en la pista del imponente Estadio 1 de Indian Wells. «Enhorabuena, te lo mereces», le dijo el ganador de 20 grandes. «Es un placer seguir compitiendo y aprendiendo contigo, con una de las más grandes leyendas de todos los tiempos. Es asombroso, casi irreal para mí. No me hace falta felicitarte, porque tienes 88 títulos más que yo», bromeó Thiem, tras quitarse un gran peso de encima. Ahora le queda confirmar su alternativa en el futuro.

Crédito: as.com

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