Golpe en la mesa de los Warriors en Houston y sin Durant

Por fin ganaron los Golden State Warriors a los Houston Rockets después de las tres derrotas que llevaban en la temporada regular. Y lo hicieron en un momento clave, porque su rival llegaba lanzado, con nueve victorias consecutivas y dispuesto a rebajar la distancia entre ambos a menos de tres partidos. A todo esto se sumaban las dudas que estaban dejando ellos mismos, con seis derrotas en los últimos diez encuentros. Y para rematar, no iban a contar con Kevin Durant.

Ante todas estas adversidades apareció el equipo campeón, ese que es el único de la Liga capaz de ganar en cualquier momento y en cualquier lugar a cualquier rival, independientemente del contexto en el que lleguen. Lo hicieron sobre todo en unos primero y tercer cuarto demoledores. En el inicial fue tiempo de Stephen Curry, que metió 13 de sus 24 puntos. A ello le añadió 4 rebotes, 5 asistencias y 2 robos. Sin ser un partido genial por su parte, el base recordó un poco más al de sus mejores días que el que venía jugando últimamente.

Los Rockets, sin embargo, se recuperaron del golpe (23-33 en los primeros 12 minutos) y redujeron la desventaja a sólo 2 en el descanso, gracias sobre todo a un James Harden que empezó a carburar en el segundo parcial. El escolta firmó 29 puntos, 3 rebotes, 10 asistencias y 3 robos con un horrendo 2/12 en triples. Pero hasta ese momento a los Rockets les valía para estar en el partido.

Entonces llegó uno de los famosos terceros cuartos de los Warriors. A lomos de un DeMarcus Cousins determinante, que ya había firmado una buena primera parte y que seguiría a gran nivel hasta el final, los visitantes llegaron por delante al último cuarto, periodo en el que llegaron a conseguir una ventaja de casi 15 puntos. El pívot logró su récord de anotación con la franquicia californiana (27 puntos, con 8 rebotes y 7 asistencias), y su equipo fue claramente mejor con él en pista. Jugaron más despacio (un pace de 91,9 por 99,5 si él), pero eso se tradujo en un mejor rendimiento: +13,4 con él en pista en la diferencia entre la eficiencia ofensiva y defensiva, -1,7 sin él.

Junto a Cousins, Klay Thompson fue el otro gran protagonista. El escolta lleva ya mucho tiempo tirando como nos tiene acostumbrados desde hace años y su equipo lo nota. Ayer hizo un 12/23 en tiros de campo y un 5/10 en triples. Acabó con 30 puntos y 6 rebotes y sus 5 tiros de tres le convirtieron en el segundo jugador en la historia que logra siete temporadas consecutivas con 200 triples. El otro, por supuesto, es Stephen Curry. Ambos lo han hecho en los últimos siete cursos.

Los Rockets, aún con todo, no dieron su brazo a torcer y en una carrera contrarreloj en los últimos tres minutos llegaron a ponerse a dos puntos de distancia a falta de diez segundos. Para estar en esa situación Chris Paul se puso en plan estrella (24+6+3). Harden falló el segundo tiro libre para poner a los suyos a uno y el rebote largo cayó en las manos de Curry, que no permitió que se jugase más. Victoria muy importante para los Warriors, que igual que hicieron hace poco ante los Nuggets, vuelven a recordar que quien quiera ganar el anillo tendrá que pasar por encima de ellos.

Crédito: as.com
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