La UCI regulará el tamaño de los calcetines y la aerodinámica

La Unión Ciclista Internacional (UCI) va a acabar con la controversia que generó la regla que limitaba la creciente altura de los calcetines de los corredores e introducirá, además, otras regulaciones que afectan a la aerodinámica de las bicicletas y de las equipaciones, unos cambios que recoge un artículo de Cycling News.

Antes, la normativa solo especificaba que los calcetines y las cubiertas para las zapatillas no podían extenderse «por encima de la mitad de la pierna», pero la laxitud de su enunciado hacia que se entendiera con una amplia gama de interpretaciones, con lo que algunos se los ponían a la altura de la pantorrilla y otros un poco por debajo de la rodilla.

El esquema de la nueva norma de los calcetines.

En las enmiendas introducidas el pasado 15 de octubre de cara a la temporada 2019, especifica con más claridad los límites: «Los calcetines y las zapatillas usados en la competición no pueden elevarse por encima de la altura definida por la mitad de la distancia entre la mitad del maléolo lateral y la parte media de la cabeza del peroné», e incluyó un gráfico que muestra cómo medir la altura máxima. Aún no está claro si los corredores tendrán que subirse a una planilla parea medir la altura de los calcetines.

En cuanto a la aerodinámica, la UCI refinó las reglas para las bicicletas de contrarreloj especificando cómo serán las extensiones o cabras, y en cuanto a las de persecución en pista, dicta que tienen que deben tener dos partes y solo pueden usarse apoyos para los codos con esas extensiones. El resto puede tener solo 12,5 cm de ancho o largo, y solo puede inclinarse 15 grados. Solo puede haber un aumento o caída de 10 cm entre el descanso del codo y el final de las extensiones.

El nuevo uso de la ropa

Anteriormente, las reglas restringían el uso de ropa «diseñada para influir en el rendimiento de un ciclista, como reducir la resistencia del aire o modificar el cuerpo del ciclista (compresión, estiramiento, soporte)». En 2017, el traje de vortex de Chris Froome con textura aerodinámica suscitó cierta controversia. Las nuevas regulaciones parecen abordar el uso de las telas al limitar los cambios en el perfil a un milímetro como máximo.

Sin embargo, la regla establece que la rugosidad de la tela «puede ser solo el resultado de enhebrar, tejer o ensamblar dicha tela». Además, la UCI dice: «Toda la ropa debe mantener la textura original del textil y no se puede adaptar de manera que integre las restricciones de la forma. Por lo tanto, cuando no se usa, la ropa no puede en ningún caso contener elementos autoportantes o partes rígidas«.

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